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CulturaOpinión

Cuando desde el colegio se cuida el medio ambiente

Por Eduardo García Martínez

Ciudar el medio ambiente es no solo un deber sino una de las más importantes responsabilidades del ser humano. Especialmente ahora, porque después de dos siglos de industrialización, el impacto sobre la naturaleza, que ha sido demencial, muestra una cruda realidad: el cambio climático se ha convertido en la peor amenaza para la supervivencia en nuestro planeta.

Basta ver los incendios, ciclones, sequías, deshielos, inundaciones en diversos países para advertir que estamos frente a un fenomeno de incalculables consecuencias y que es poco lo que se hace para frenar la debacle climática en la tierra. Los expertos advierten que de continuar con las emisiones contaminantes actuales pronto se llegará a un punto sin retorno para la supervivencia en el planeta. Sin embargo, aún se está a tiempo de frenar la carrera hacia el despeñadero pero se necesita que los países que más contaminan dejen de hacerlo en las proporciones actuales. Y que todas personas cuiden la naturaleza.

La educación ambiental es fundamental porque hace tomar conciencia sobre la necesidad de cuidar el planeta. Esa tarea debe comenzar en casa, con orientación de padres, abuelos y adultos, para que los niños se sensibilicen y responsabilicen en defender la vida, rechazar la contaminación y servir de ejemplo en los propósitos de ser amigables con el medio ambiente.

Después viene el colegio, donde los niños y jóvenes redoblan sus conocimientos sobre la naturaleza y los elementos constitutivos de un buen comportamiento ciudadano, que también tiene que ver con el respeto al medio ambiente.

Jornada ecológica

El pasado jueves 2 de septiembre el colegio Gimnasio Americano Howard Gardner del barrio Manga realizó una jornada ecológica con alumnos de varios cursos, en la zona verde localizada en los bajos del puente Román.

Desde las 8:00 am hasta las 12 m., directivas docentes y estudiantes, con el apoyo de personal especializado, se dio A la tarea de sembrar plantas y mejorar los jardines, con un entusiasmo contagioso y con apego a las normas de bioseguridad establecidas con ocasión de la pandemia de Coronavirus.
Los chicos trabajaron con alegría y al medio día marcharon a casa con sus padres. Este tipo de ejercicios pedagógicos continuarán hasta el final del año académico.

Un muy buen ejemplo a seguir.

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