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CulturaOpinión

En la Fiesta del Pensamiento: Maelo y Julio, de la mano para andar el camino de Manuel Zapata Olivella

Por Eduardo García Martínez

En un momento de calor, pasado el medio día de este lunes 6 de enero, Ismael Rivera y Julio Olaciregui unieron sus talentos, mas allá del tiempo, para andar a través del canto y la danza el amplio camino despejado por Manuel Zapata Olivella en búsqueda permanente de sus ancestros para explicarse su existencia.

Sucedió en el último día de la Fiesta del Pensamiento realizada en San Jacinto – Montes de María- donde Olaciregui, escritor y folclorista barranquillero, ofreció su ponencia ” Manuel Zapata Olivella: de Senegal a Lorica”, ante escritores, poetas, investigadores, periodistas, docentes asistentes a este interesante encuentro.

Olaciregui, autor de Los Domingos de Charito, La segunda vida del Negro Adán y otras obras literarias, subió al escenario y danzó bajo el influjo incomparable de Ismael Rivera interpretando Negro Carimbo, transportortando a los presentes al tormentoso mundo de los esclavizados africanos traídos a América para ser vendidos como mercancía y obligados a los trabajos más rudos, hasta el cansancio, el tormento y aún la muerte. Carimbo era la marca infame que ponía el mayoral a los esclavizados para tenerlo siempre bajo su control.

Después del baile -aprendido en sus viajes a Senegal cuando vivía en Francia y ejercía el periodismo y escribía cuentos y novelas- el barranquillero se introdujo en el fabuloso mundo de Manuel Zapata Zapata Olivella, quien aportó sesudas indagaciones académicas, culturales, antropológicas y literarias sobre los negros en Colombia, América y la propia Africa.

Destacando la importancia de Zapata Olivella como investigador, médico, escritor e impulsor de procesos culturales, artísticos, sociales y culturales, Olaciregui recordó la noche que el autor de Changó el gran putas pasó en una de las mazmorras de la isla de Gorée, frente a Dakar – capital de Senegal-, en la misma gruta de la fortaleza donde los esclavizados jolofos y mandingas eran encerrados para despues ser embarcados en un viaje sin retorno más allá de la mar Oceana, “para venir a fundar a palos nuestra América mestiza”.

Según Olaciregui, aquella noche permitió a Zapata Olivella armar un fragmento de la historia negra, de la historia nuestra, contada y cantada en su libro Changó, el gran putas, publicado en 1983.

“Esa noche, sobre la roca, humedecido por la lluvia del mar, entre cangrejos, ratas, cucarachas y mosquitos, a la pálida luz de una alta y enredada claraboya, luna de difuntos, ante mí desfilaron jóvenes, adultos, mujeres, niños, todos encadenados, silenciosos, para hundirse en las bodegas, el crujir de los dientes masticando los grillos. Las horas avanzaban sin estrellas que pusieran término a la oscuridad. Alguien, sonriente, los ojos relampagueantes, se desprendió de las filas y, acercándose, posó su mano encadenada sobre mi cabeza. Algo así como una lágrima rodó por su mejilla. Tuve la inconmensurable e indefinible sensación de que mi más antiguo abuelo o abuela me había reconocido”, dice Manuel Zapata Olivella en La rebelión de los genes, publicada en 1997.

En su conferencia Olaciregui también hizo mención de escritores como el religioso Alonso de Sandoval, Alfonso Múnera Cavadía y Roberto Burgos Cantor, quienes han hecho aportes significativos a la indagación académica y literaria sobre la historia de la raza negra, el comercio trasatlántico de esclavizados, la religiosidad y musicalidad africana, el aporte negro a las gestas libertarias, entre otros temas.

Olaciregui fue premiado con un cerrado aplauso y su ponencia calificada de vigorosa y esclarecedora en La Fiesta del Pensamiento, donde estuvo indiasdigitaltravel.com

 


El escritor Julio y folclorista Julio Olaciregui danza Negro Carimbo, canción interpretada en su época por el gran Ismael Rivera

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